24.9.08

Huye del mar, escapa del desierto

[escuchar el soneto]

Huye del mar, escapa del desierto,
aléjate del páramo, predica
que la distancia es miel, deja este puerto,
abandona el lugar, ríndete, abdica.
Corre junto al temor, ve con cautela.
No mires para atrás, cuida la prisa.
Escóndete del faro, el centinela
tiene sed en los ojos y en la risa.
Baja la voz, no vayan a escucharte
llorar porque te vas sin despedida.
No le digas a nadie; calla y parte
sin explicar. Inténtalo y olvida.
El dolor es un juego clandestino;
la angustia no es lugar, siempre es camino.