10.12.08

En un hotel cualquiera se marchita

[escuchar el soneto]

En un hotel cualquiera se marchita
lo que te queda aún de la fragancia
que derramó en tus cuentos de la infancia
la primera emoción de aquella cita.

No tienes ilusión, la estalactita
de lo que ya no importa y su distancia
te transformaron con brutal constancia
en algo que se pone y que se quita.

Tu sonrisa es la historia que cien veces
insinúas, rebelas, limpias, grabas;
estéril mar sin algas y sin peces.

Miras, prometes, rompes, menoscabas
y de tanto besar las pequeñeces
has perdido tu nombre entre las babas.