3.3.11

Se viene sin saber

Se viene sin saber, sin fe ni abrigo,
como queriendo y no, como si nada,
sin temor a la culpa ni al castigo,
sin hambre de salón o barricada.
No hay dolor en sus pies, no hay alegría,
ni cuentas por pagar, ni dicha a plazos,
no carga ni valor ni cobardía,
no le pesan los dudas ni los brazos.
No le angustian los celos ni el futuro,
no vive de esperanzas ni de sueños,
tiene la boca seca, el pecho duro,
y no conoce amor, ni dios ni dueños.
Camina, sin hablar, entre la gente,
con paso lento, solo, indiferente.