21.2.11

No es el brillo vulgar

No es el brillo vulgar de las monedas,
ni es el rato de ser altar y todo,
ni el vino pendular, ni el falso modo
de acariciar los muslos entre sedas.

No es el pan ni es el coche cuyas ruedas
la llevan como reina; no es el codo
con que el tipo señala el acomodo
de ese comfort que es suyo "mientras puedas".

No es el collar de perlas que el idiota
le promete sediento cuando avanza
devorando sus plumas de gaviota.

Es algo que se enreda en esa danza
de muchacha gentil y mujer rota;
es la maldita sed de la esperanza...