8.1.26

Celebramos

para Alesia, infinita

¿Que algún amanecer el puño alzado?
¿Que alguna tarde el fuego y sus razones?
Quien nunca se encendió, no ha iluminado;
no existe la virtud sin tentaciones.
En un lugar de miedos y de engaños,
te niegas a rendir alma y bandera,
no aceptas el chantaje de los años
ni te seduce el canto de la fiera.
La calle gris se alumbra en tu mirada,
ni el dolor se resiste a tu dulzura;
que en la guerra ancestral contra la nada
te mantienes amable, buena y pura.
Celebramos que seas, tu existencia;
que este mundo es mejor con tu presencia.

3.1.26

Cuando te nombro

para Alejandra, infinitamente

La vida es un lugar para el asombro
(sonríe el corazón cuando te nombro).
Ninguno ha descifrado la existencia
(se enciende la ilusión en tu presencia).
Nada detiene el paso de los días
(cómo no agradecer tus alegrías).
La sombra nos persigue y nos acecha
(tú eres la siembra, el agua, la cosecha).
Somos del polvo, vamos al olvido
(tus eres razón y luz, voz y sentido).
Cansan las piedras del andar, la cuesta
(tú eres la condición y la respuesta).
La vida es este mar; somos la nave
(tú eres velas, compás, distancia y clave).