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8.1.26

Celebramos

para Alesia, infinita

¿Que algún amanecer el puño alzado?
¿Que alguna tarde el fuego y sus razones?
Quien nunca se encendió, no ha iluminado;
no existe la virtud sin tentaciones.
En un lugar de miedos y de engaños,
te niegas a rendir alma y bandera,
no aceptas el chantaje de los años
ni te seduce el canto de la fiera.
La calle gris se alumbra en tu mirada,
ni el dolor se resiste a tu dulzura;
que en la guerra ancestral contra la nada
te mantienes amable, buena y pura.
Celebramos que seas, tu existencia;
que este mundo es mejor con tu presencia.

8.1.25

Cada enero

para Alesia, infinita

Un mundo que parece desquiciado
con tanta mancha azul que hasta da miedo;
las patas de la bestia y el costado
sangrante con que Dios dice "no puedo".
La gente miserable y egoísta
que incendia voluntades e ilusiones;
los brutos que no entienden que el artista
nos regala el futuro en sus canciones.
Y a pesar de eso tanto y de esa nada,
respondes con amor y con nobleza,
nos ofreces la luz de tu mirada,
tu exquisita dulzura y tu belleza.
Cada enero celebro, con los tristes,
saber que estás, que alumbras y que existes.

22.8.24

Contigo

Que yo no sé sin ti, pero contigo
puedo hacer del estruendo, carcajada;
de la cólera, miel; del mal, amigo;
y un mundo imaginario, de la nada.
Se trata de querer sin aspavientos,
como la sed al agua de la fuente,
como el fracaso a todos los intentos
o lo importante al alma de lo urgente.
Podrán decir que siempre los poetas
habitamos las nubes (ese espacio
poblado de dragones y cometas)
y entendemos muy mal o muy despacio.
No lo creo; contigo he descubierto
que no existen la noche ni el desierto.

6.7.24

13

para Alesia, en otro 6 de julio

El tiempo es nada más que un accidente;
mejor, la convención autorizada
para entender los rumbos de la fuente
(desde el llanto primero hasta la nada).
Las emociones (pienso en esta idea)
debieran ser y estar (y a cada día);
qué ingenuo es esperar la primavera
para conmemorarnos la alegría...
Solo tal vez. Concedo (lo sospechas);
que seduce el recuento visionario
de nuestros sueños juntos, de las fechas
remodelando (y no) lo extraordinario.
Extirpador de sombras y falacias,
contigo soy feliz; perdón y gracias.

19.2.24

No obstante

Puedo decir «te quiero» y decorarlo
con palabras que engañan y seducen,
puedo comprar las flores o el regalo
que invite a suspirar a muchedumbres.
No obstante me resisto, me rebelo,
contra la cantaleta del aplauso
(que nunca será premio ni consuelo,
ni compite con todos tus milagros).
Prefiero declarar que estoy contigo
como una tentación, como un descaro,
para que el mundo sepa que el abismo
no pudo seducirme con sus rayos.
Tú eres mi cable a tierra, compañera,
mi música, mi enero, mi bandera.

8.1.24

Tu amor es un hogar

para Alesia

Cómo decir de nuevo lo que sabes
sin que parezca ciega letanía,
locuaz repetición, flor de bastante
o abierta carcajada sin sonrisa.
Vamos a ver, estamos porque somos,
y sabemos las luces y los signos,
contigo me redimo del entorno
pues eres voluntad de sol y oxígeno.
Con tu serenidad todo lo salvas;
con tu dulzura, lo seduces todo;
y eres arte, lugar de paz, de calma.
Tu amor es el hogar para nosotros.
Gracias por ser mi amante, compañera,
de alma profunda, sabia y verdadera.

15.9.23

Resiste

para Alesia

Resiste, que amanece en pocas horas,
la oscuridad (aún) es pasajera,
no ofrezcas la razón a las demoras
ni camuflaje azul a la frontera.
La duda y el temor llegan despacio,
como tigre que acecha en las esquinas
más oscuras y quietas del palacio
donde crecen sin rosas las espinas.
La desesperación tiende sus alas
y el alma tiembla pálida y cobarde,
parecen no acabar las horas malas
y Dios no existe o llega siempre tarde.
Sin embargo, persiste la alegría
por ti, contigo amor (y todavía).

8.1.23

Indispensable

para Alesia

Te he visto navegar en las tormentas
con la serenidad del marinero
que sabe que las olas más violentas,
para matar, tienen que herir primero.
Llevas la paz del que no debe nada
ni a las luces del sol ni a las oscuras
cavernas del temor. En tu mirada
no hay tardes frías ni respuestas duras.
Eres, cómo decirlo, indispensable;
porque entre tanta piedra y tanta arena,
tu voz tranquila, tu presencia amable,
convierten nuestro barro en gente buena.
Gracias por tu existencia, por tu amor,
por la oportunidad de ser mejor.

8.1.22

Un soneto de amor

para Alesia

Un soneto de amor simple, ordinario,
como una mariposa sin colores,
sin pretensión de asombro o campanario
y honrado como el sol y sus favores.
Sin metáforas graves ni complejas,
sin palabras arcaicas o estudiadas,
humilde (como un plato de lentejas),
que lleve a algún lugar (como las gradas).
De barro, terrenal, de piedra y lodo,
como el agua (esencial, fresco y ligero),
con el que pueda agradecerte todo
y encender la verdad con que te quiero.
Un soneto de amor correspondido,
por ser, porque serás, por haber sido.

8.1.21

8 de enero

Sabemos de esa noche, de la estrella,
de la música —incendio y maravilla—,
del camino en el mar —duro y sin huella—,
del agua que a las piedras vuelve arcilla.
Sin embargo nos queda (por la prisa
tiende a olvidarlo el soplo de las tardes)
la victoria del bien —que en tu sonrisa
fue más que todo el ser de los cobardes—.
Me caminan los años por los huesos,
pero la vida insiste si es contigo,
porque me libran del horror tus besos,
y del frío tu ser alma y abrigo.
Por ti mi corazón halla su espacio
ni muy rápido, amor, ni muy despacio.

8.3.19

8 de marzo

Que el miedo nunca sepa tu camino;
por más que insista, tú, mantenlo lejos; 
que cuando venga, torpe y asesino,
no encuentre cómplices en tus espejos.
Aléjate, serena, convencida
de que luchar por ti vale la pena;
recuerda que en el reino de tu vida
ninguno, sino tú, manda y ordena.
Que el temor no decida. Cuantas veces
lo creas necesario, corta el nudo.
No escuches las palabras de los jueces
de corazón podrido. Sé tu escudo.
Cuida la libertad, esa trinchera
que defendemos juntos, compañera.