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10.8.24

Mis amigos

¿Mis amigos? Carbones y diamantes,
arena seca y asfixiante espejo,
pimienta y sal, extraños, semejantes
a este niño que soy, cínico y viejo.
Por ellos voy; con ellos justifico
la absurda voluntad de la existencia,
la vida, su constancia de abanico,
y ese amor que es de barro y de paciencia.
Si nada es para siempre, me emociona
saber la decisión, la rebeldía,
de aquellos que me quieren. ¿Qué persona
pudiera renunciar a esa alegría?
¡Qué bien nos viene el sol de los amigos
en un mundo de trampas y castigos!

7.3.24

Yogyakarta

Estoy camino, aroma, plantaciones,
terreno, lluvia, piedras, sangre, barro,
flores, raíces, luz, sembrío, montes,
recolección, lugar, molienda, grano.
Están serenos, esforzados, simples,
amanecidos, entusiastas, limpios,
austeros, claros, generosos, libres,
arroz, bondad, fertilizante, río.
Cómo no agradecer tanta existencia,
tanto de ser y estar, cuántas alegría;
declaran, sin decir, la simple idea
del amor por las cosas de la vida.
Gracias por darnos paz en la batalla;
vivir a plenitud es la muralla.

29.2.24

Trampa y camino

La plantación de arroz, los viejos bueyes,
el tiempo detenido, las luciérnagas,
la lluvia, el agua, el barro, los andenes,
la gente simple, oxígeno, dispuesta.
Las puertas giratorias, los hoteles,
las piscinas, los centros comerciales,
la carne congelada, los billetes,
la gente ansiosa, vértigo, distante.
Así vamos andando, en la ignorancia
de dos mundos al borde del colapso;
los unos, de la vida y sus entrañas;
los otros, de la muerte y su fracaso.
Tener y querer más: trampa y camino
que alberga cuatro «likes» y un asesino.

23.11.23

Gente que camina (i)

Camina, Juan, en la avenida diaria
por donde van los ojos repetidos
de aquella multitud (simple, ordinaria)
que ignora (sin saberlo) voz y ruidos.
Los años se tragaron los «yo creo»,
los «a mí me parece», los alardes;
hicieron «está bien» de lo «qué feo»
y de valientes («con perdón»), cobardes.
Juan ha perdido luz, tiempo, ilusión,
amigos, inocencia, lealtad,
hoy piensa en jubilarse, la pensión
y «que me cubra, Dios, la sanidad».
Camina, Juan, consciente de que ha sido
su vida un simulacro sin sentido.