¿Cuál palabra sangrienta necesita
la rutina brutal del desapego
para ilustrar el mapa de las ruinas
de ese palacio que albergó «tequieros»?
Ella se aferra a un cielo que recuerda,
con menos nubes y con más ventanas;
él viene y va, cruzando la frontera
del «puede ser», «por qué», «para mañana».
No escuchan amenazas ni consejos,
prisioneros de un tiempo sin medida,
repiten —carrusel— la voz y el cuento,
por miedo a la verdad —flor y asesina—.
Cada mañana es un atardecer
que les recuerda el huracán de ayer.
Mostrando entradas con la etiqueta cansancio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cansancio. Mostrar todas las entradas
16.3.24
Carrusel
Labels:
agotamiento,
amor,
cambio,
cansancio,
Carrusel,
cercanía,
compromiso,
desamor,
desapego,
lejanía,
parejas,
relación,
relaciones,
rutina,
tiempo
15.2.24
Con otra luz
Hay un hombre en el campo de batalla,
puede ser cualquier guerra, da lo mismo;
sufre, está solo, herido, se desangra
y alrededor, por fin, se apaga el ruido.
Nunca supo por qué ni preguntó;
le hablaron de la patria y de la fe,
mató por eso de morir por Dios,
y fue, sin miedo ni entusiasmo, cruel.
Llegó a la tarde de esta tarde fría
sin comprender aún todo su hartazgo,
con otra luz, más pálida, distinta,
se vio, por fin, al borde del barranco.
¿Por qué —demanda al viento de la muerte—
te encontré, Libertad, para perderte?
puede ser cualquier guerra, da lo mismo;
sufre, está solo, herido, se desangra
y alrededor, por fin, se apaga el ruido.
Nunca supo por qué ni preguntó;
le hablaron de la patria y de la fe,
mató por eso de morir por Dios,
y fue, sin miedo ni entusiasmo, cruel.
Llegó a la tarde de esta tarde fría
sin comprender aún todo su hartazgo,
con otra luz, más pálida, distinta,
se vio, por fin, al borde del barranco.
¿Por qué —demanda al viento de la muerte—
te encontré, Libertad, para perderte?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)