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18.12.25

Abraza el fuego

Para Alejandra

El tiempo nos corrompe, nos liquida,
nos devuelve a la inercia, la derrota,
se va tragando el zumo de la vida
pacientemente, avaro, gota a gota.
Los incendios de ayer son la ceniza
que agita el viento pálido, cobarde;
la mirada febril que nos hechiza
se deshace en la sombras de la tarde.
Quejarse es no entender; el cuerpo anuncia
y entrega y aproxima y arrebata;
tiene en su amanecer, flor de renuncia;
y en sus besos de miel, piedra que mata.
Sí, somos brisa, lágrima, hasta luego...
Tú, sé feliz. Sé audaz. Abraza el fuego.

15.1.24

La alarma

La alarma suena gris, indiferente,
no sabe lo que marca, las fronteras
que delimita y el valor que tiene
tras cada lado de la misma puerta.
No conoce, el reloj, que nombra y fija
divisiones del ser: luces y sombras;
que existe por aquel que, en la vigilia,
sin poder escapar, cuenta las horas.
Los otros no; que el tiempo es relativo
según sean lugar y circunstancia:
son un instante amar, reír, ser niño;
son una eternidad sed y desgracias.
La alarma suena displicente y ciega,
sin entender quién va, quién es, quién llega.

3.1.24

Rosa y crisantemos

para Alejandra

Uno más. En la mesa de los tiempos
hallarás tu lugar. Sabrás tu espacio.
Serás las flores (rosa y crisantemos);
el aire puro que necesitamos.
Verte abrazar el mundo me convence
(por un momento al menos) del sentido
de ser, de estar, de perseguir —valiente—
la arena del futuro. ¿Ves el río?
Que nunca te seduzcan los que anuncian
mañana sin error, sin apostillas;
somos de barro, perseguimos dudas
y nos rodean piedras y mentiras.
No te rindas jamás. Que tu coraje
sea brújula amable de este viaje.

3.1.23

Temible y buena

para Alejandra

Temible y buena, luz que en la tormenta
puede temblar pero jamás se apaga;
serena voz que dice lo que cuenta
sin intenciones de veneno o llaga.
Serás lo que serás. De ti depende
si la noche te impone sus rutinas
o si preservas la ilusión, el duende,
de tus risas feroces, cristalinas.
Tuyo el futuro, tuya la memoria,
la decisión de ser. La alternativa
siempre es rendirse. Tú, premonitoria,
sabes que no lo harás (y me cautiva).
Que vivas mucho y hagas bien y seas
sueños, pasión, amanecer, ideas.

3.1.22

Sea tu vida

para Alejandra

Que del miedo se encarguen los cobardes;
que del sí pero no, los inseguros;
nosotros demolemos en las tardes
y en las mañanas levantamos muros.
Quien tiene voluntad, es luz, resiste;
quien sabe libertades, se rebela;
la alegría es abrazo para el triste,
la paz amor, pero jamás cautela.
Sé leal y paciente, mira, escucha;
mantén el corazón latiendo, avanza;
como la fiera herida, muerde, lucha,
por más que ya no quede ni esperanza.
Sea tu vida asombro, parapeto,
campo de trigo, dignidad, respeto.

6.1.21

Carlos

                   para Carlos Aránguiz Zúñiga, invicto

Somos un poco menos sin tu risa,
sin esa claridad que en tu mirada
se burlaba del miedo y de su prisa,
deshacía el puñal de la emboscada.
Se ha oscurecido el mundo y, de repente,
lleva más piedras —más temor— el viaje,
pero aquí estamos, defendiendo el puente,
por eso de tu paz y tu coraje.
No sé si existe Dios —que debería—,
si hay un lugar contigo —que debiera—;
déjame atrincherarme en la alegría
de tu amistad de hermano y primavera.
Nunca pudieron, la maldad ni el trueno,
nublar tu luz amable de hombre bueno.

3.1.21

para Alejandra

Serenidad, paciencia, temple, calma...
Sí, claro, es lo ideal y ojalá sea,
pero si quieren maltratarte el alma
o el corazón, levántate y pelea.
Que guardes formas, hábitos y modos
que sean justos, me parece un sueño;
mas, si no son las reglas para todos,
rebélate que tú no tienes dueño.
Con cada «no» te marcarán de loca,
de fácil o de histérica o de bruja;
no te dejes —jamás— tapar la boca
ni aceptes la prisión de una burbuja.
Antes que ser el miedo que se calla,
sé la revolución y su batalla.

22.11.19

Presunción de inocencia

Aprendí que el Estado de Derecho
significa el imperio de la ley,
donde ninguno obtiene más provecho
y nadie es explotado como un buey.
Todos nacemos libres, ciudadanos,
y la constitución, norma primera,
protege nuestra condición de humanos
frente a los atropellos de cualquiera.
Por eso hay que cuidar que la justicia
no se convierta en arma de venganza
o en moneda o favor que beneficia
la corrupción, el crimen, la acechanza.
Defender en voz alta que la gente
se presume —¡comprendan!— inocente.

6.11.19

La justicia es verdad

Hace mal la justicia que no avanza
librando la nación del criminal;
que teme, al fin, romper ese cristal
de impunidad, por miedo o desconfianza.

Hace más daño aún cuando es venganza
o es un arreglo infame y personal
o forma de librarse del rival,
emboscada, ambición, burla o tardanza.

La justicia es verdad; sus responsables
no olviden lo importante por lo urgente,
tienen que ser valientes y honorables.

Un hombre justo —¡y uno es suficiente!—
prefiere liberar a cien culpables
antes que condenar a un inocente.