26.10.11

Si es que se puede

Que nunca llegue la estación del miedo
para quedarse sobre los tejados
de la casa que habitas. Que los dados
no te señalen nunca con el dedo.

Que no amanezcas solo y en el ruedo
vencido. Que no sangren tus costados
ni tú. Que no traicionen tus soldados
su posición. Que no escupas tu credo.

Que te niegue el temor sus escondites.
Que te equivoques lúcido y adrede.
Que tengas el valor que necesites.

Que encuentres tu lugar, tu fin, tu sede.
Que de todos los males te desquites
y que seas feliz.  Si es que se puede.


1 comentario:

Hazel Messiatz dijo...

Posteriormente la analizaré más en profundidad, pero esta pieza me ha llamado la atención de forma singular ;-)