31.12.24

Sed de eneros

Que sigamos acá ya es suficiente
para llenarse el cuerpo de alegría;
con cada sol comienza un nuevo día,
con cada gota se hace mar, la fuente.

Cada abrazo es consuelo, cada ausente
regresa en los afectos (la armonía
de intentarlo de nuevo); la osadía,
de ser feliz y amar intensamente.

Diciembre, una vez más, pasó de largo,
con su dolor, su sed, sus agujeros,
con su sabor tan cruel, dulce y amargo.

Volvemos a empezar, somos ligeros;
viejos, según se ve, mas, sin embargo,
¡con hambre aún, con vida y sed de eneros!

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